
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Otoño

Como contrapartida emblemática de lo fugaz y liviano se yerguen los árboles y los bosques.
Arboles y bosques en densidad cósmica, verticalidad memoriosa que se hunde en la tierra y la trasciende, elevándose hasta el cielo de las posibilidades.
Horizontalidad de las ramas extendidas hermanadas con otras ramas de otros árboles. Humanidad de la naturaleza. Naturaleza humana.
Conjunción dialógica de luces y sombras.
Arboles y bosques en densidad cósmica, verticalidad memoriosa que se hunde en la tierra y la trasciende, elevándose hasta el cielo de las posibilidades.
Horizontalidad de las ramas extendidas hermanadas con otras ramas de otros árboles. Humanidad de la naturaleza. Naturaleza humana.
Conjunción dialógica de luces y sombras.
El rincón de Gómez
Bosque de can Gibert
Forgars de Tordera
Arboleda en Sant Genis de Palafolls

Motín de árboles, oleaje de sonidos verdinegros. La arboleda, quieta de pronto, es un tejido de ramas y frondas. Hay claros llameantes. Caída en esas redes se revuelve, respira una materia violenta y resplandeciente, un animal iracundo y rápido, cuerpo de lumbre entre las hojas: el dia.
Octavio Paz, La arboleda (Fragmento)
Octavio Paz, La arboleda (Fragmento)
viernes, 9 de noviembre de 2007
Pinos de la Boadella
Pinos de Calella
Pino junto al mar
El pino de cala Trons
jueves, 8 de noviembre de 2007
El pino de Santa Cristina

Recuerdo unos versos que me acompañaron mientras pintaba:
Mi corazón ama a un árbol más antiguo que el olivo, más poderoso que el roble, más verde que el naranjo. El árbol murió, quedó su esqueleto seco y, antes de caer definitivamente, quise guardarlo sobre una tela.
Mi corazón ama a un árbol más antiguo que el olivo, más poderoso que el roble, más verde que el naranjo. El árbol murió, quedó su esqueleto seco y, antes de caer definitivamente, quise guardarlo sobre una tela.
Dice el poema:
Hay en mi tierra un árbol que el corazón venera: de cedro es su ramaje, de césped su verdor; anida entre sus hojas perenne primavera, y arrastra los turbiones que azotan la ribera, añoso luchador.
Hay en mi tierra un árbol que el corazón venera: de cedro es su ramaje, de césped su verdor; anida entre sus hojas perenne primavera, y arrastra los turbiones que azotan la ribera, añoso luchador.
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